MEMORIAS, NARRATIVAS E IGNACIO MATTE BLANCO

Entre las lecturas estivales recomendables se encuentra una auto-biografía del poeta, abogado y diplomático Armando Uribe Arce. En “Memorias para Cecilia” (Lumen, Penguin Random House, Santiago de Chile, 2016), este autor nacido en 1933 describe su trayectoria desde sus primeros recuerdos infantiles, hasta su edad actual, cercano según él a su muerte. Sin embargo el fantasma de la mortalidad ronda en su vida desde sus primeros escritos y poemas juveniles.

El género narrativo impera hoy día en historia, psiquiatría y psicoanálisis, y en nuestro medio Anneliese Dörr entre otros, ha elaborado sus aspectos metodológicos y su aplicación en clínica e investigación. Uribe desarrolla, desde su propia perspectiva, el tema de la influencia en su vida del psicoanálisis, habiendo conocido a señores representantes de éste en Chile, como Fernando Allende Navarro e Ignacio Matte Blanco. Describe en este libro sus conversaciones con Matte y la aplicación de la lógica simbólica a su propia biografía. Incursiona también en el pensamiento del creador del psicoanálisis, Sigmund Freud y de uno de los primeros disidentes, Carl Jung.

Desde la perspectiva de otro de los seguidores de Sigmund Freud (Erik Erikson), la interfase entre la vida individual y el contexto psicosocial es importante a lo largo de todo el ciclo vital. En el caso de Uribe, el enfoque transgeneracional es interesante en diversos aspectos: su genealogía, procedente de familias de tradición nacional por lo menos desde la gesta independista (como el presbítero Julián Uribe, miembro de una de las primeras Juntas de Gobierno) y numerosos ministros y embajadores, así como las incursiones en el campo de las letras desde su abuelo hasta el propio escritor, muestran como el zeitgeist es relevante para comprender la patografía individual. Sus auto-reconocidos rasgos obsesivos, tanto en sus actuaciones profesionales como abogado o experto en minería, como en sus poemas y otros escritos, muestran un carácter meticuloso y lleno de rasgos oscuros, junto a lo que lo han hecho un escritor relevante entre los de su generación.

En otro libro popular entre los bestsellers actuales, Niall Ferguson (The Square and the Tower: Networks and Power, from the Freemasons to Facebook; Penguin Books, Londres, 2017) estudia el rol de las redes sociales y de las jerarquías en la historia de Occidente en los últimos siglos. La biografía de Uribe es un ejemplo de la tesis del historiador: el poder se alcanza cuando se conjugan una disrupción de las jerarquías establecidas, que permite que hábiles operadores de redes sociales avancen rápidamente para subir en la pirámide política, social o intelectual. La Iglesia Católica es una de las estructuras jerárquicas más antiguas existentes hasta hoy, y a pesar de sus recientes avatares, persisten siendo un elemento de control social.

La disrupción del orden monárquico francés por la Revolución Francesa permitió que un suboficial natural de Córcega llegara a coronarse Emperador, pero el mismo Napoleón prefirió que fuera el Papa quien lo coronara. En el caso chileno, el vacío dejado por la prisión de Fernando VII permitió que los grupos criollos reemplazaran a la jerarquía española, pero estos grupos (entre los cuales habían muchos familiares de Armando Uribe). Rápidamente crearon una nueva clase gobernante, muy similar a la existente antes de las revoluciones que llevaron a la independencia.

En este interjuego de jerarquías que se establecen lentamente y redes que permiten la movilidad social rápida, la educación es crucial: otro libro actual de Tara Westover (Educated: A Memoir; Random House, Nueva York 2018), muestra como una niña criada por una familia fundamentalista en West Virginia puede conseguir educación hasta llegar a tener un PhD en Harvard, y así superar el círculo de pobreza e ignorancia en el que se mantuvieron sus hermanos. En el caso de Uribe, fue educado en el Colegio Saint George, y su libro muestra como la red de amigos le permitió entrar a un mundo literario e intelectual con profesores o compañeros que le ayudaron en su reconocimiento como poeta y escritor no solo en Chile sino en Europa, donde se desempeño después como diplomático. Su amistad escolar con Jorge Edwards le llevó a la cercanía posterior con Hernán Díaz Arrieta, con Pablo Neruda y con Ignacio Valente, lo que fue central para recibir buenas críticas y recensiones en la prensa.

En el psicoanálisis también se encuentra la tensión entre temas macro sociales y destinos individuales: el quiebre del orden europeo establecido desde fines del siglo XIX y el comienzo de la Gran Guerra permitió que un emigrante de las fronteras del Imperio Austro-Húngaro de origen judío llegara a ser PrivatDozent en la prestigiosa Universidad de Viena. La tensión dentro del psicoanálisis entre el Circulo de Hierro que creó el propio Freud fue con arios que buscaron una psicología profunda no semita, lo que llevó a la disidencia Junguiana. Uribe conoció en Santiago a representantes de ambas corrientes, y tiene en el libro anécdotas interesantes acerca de Ignacio Matte y Arturo Prat.

La filosofía y la psiquiatría constituyen una interface que interesa hoy día, y en distintos ámbitos nacionales e internacionales se revisan las interfaces entre las teorías fenomenológicas de Husserl y sus seguidores, y su aplicación en clínica por Karl Jaspers. En la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de Chile, un grupo dirigido por su actual director, el profesor Fernando Ivanovic convoca a filósofos, psicólogos, psiquiatras y psicoanalistas para reflexionar sobre estos temas. Este grupo ha sido invitado a la 21° Conferencia Anual de la Sociedad Internacional para Filosofía y Psiquiatría que se realizará en Varsovia en Octubre del 2019.

En Agosto de 2019 se cumplen 70 años de la fundación de la Asociación Psicoanalítica Chilena por el Profesor Ignacio Matte Blanco, en la misma Clínica Psiquiátrica Universitaria. Entre los diversos temas que la mentalidad renacentista y preclara de Matte Blanco estudió, se encuentra su basamento filosófico, que el buscó no en las relaciones clásicas reconocidas por el propio Freud con la Ilustración alemana (con Kant) o francesa( con Descartes), sino en el pensamiento de los escolásticos, y en especial con Tomas de Aquino. Esta hebra de pensamiento fue retomada por el propio Matte cuando dejó Chile para radicarse en Roma, donde murió en la década de los 1980.

Lo anterior, es para volver a señalar como las psicobiografías y las narrativas de historia de vida sean escritas por los propios protagonistas como en el caso de Uribe Arce, como por biógrafos que profundizan en las características humanas y en las familias de los personajes estudiados, son un excelente camino para enseñar acerca de ciclo vital, de clínica y de prevención en salud mental. En el Instituto de Estudios Médicos-Psicológicos realizamos seminarios periódicos acerca de estos temas. Para recibir más información sobre ellos y un listado de nuestros Boletines periódicos, contactar a Josefina Livingstone en http://www.iemp.cl. Dr. Ramón Florenzano. Santiago, Enero de 2019.

Dr Ramon Florenzano Urzua

Director IEMP

 

Psiquiatria de Precision, Personalizacion y Psicoterapias

La práctica psiquiátrica, como ha dicho recientemente Eduardo Vieta, ha cambiado radicalmente en las últimas décadas.  El termino “Personalización de la medicina“ tiene hoy día una doble acepción: el mas tradicional de cuidar la dignidad de la persona humana, y el de personalización genómica: matching de tratamiento con estructuras enzimáticas  específicas.

La precisión de este apareamiento es fundamental. Las clasificaciones psiquiátricas actuales, el DSM 5 y el ICD 11 en su ultimo borrador, son también intentos de personalizar el diagnóstico psiquiátrico para poder aplicarlo con una base neuro-científica a quienes requieren ayuda en el campo de los trastornos emocionales. Esta adaptación precisa de un dilema clínico a un tratamiento específico se puede aplicar también a las psicoterapias.

Un ejemplo donde esto se ha hecho prolijamente es la terapia dialéctico conductual (DBT) diseñado para el tratamiento de la conducta suicida en las personalidades límitrofes. Un primer paso en esa línea fue la manualización de las psicoterapias, donde por ejemplo Strupp en Kentucky diseñó un manual para psicoterapias dinámicas breves. Este manual fue traducido y adaptado a nuestra relidad por Guillermo De la Parra y su equipo. Otro paso en esa línea ha sido los intentos de abreviar las psicoterapias: la terapia basada en esquemas cognitivos de Mardi Horowitz y en las psicoterapias cognitivo-analíticas de Evans y Ryle son dos ejemplos.

Mas recientemente, la terapia de Dianne Fosha es un ejemplo : esta autora hace una guía momento a momento en sus intervenciones clínicas, combinando su marco interpretativo psicoanalítico con su comprensión fenomenológica de la comunicación del paciente con el terapeuta. La técnica denominada AEDP es un intento de desarrollar una psicoterapia de precisión, empíricamente centrada en la transformación del paciente.

El concepto de “fine-tuning”. Desde la astronomía y la macrofísica hay interés en que muchas de las constantes que posibilitan la emergencia de la vida y que son estadísticamente improbables. David Sloan, en la Universidad de Oxford, ha estudiado como este concepto aparece tanto en física de partículas elementales, como en filosofía o teología. La astronomía de los exoplanetas está siendo estudiada por los astrónomos chilenos, y en psiquiatría y la Fundación Templeton reunió un grupo de expertos en el tema en la isla de Creta el año 2017.

Las terapias psicoanalíticas pueden ser entendidas como un proceso de aprendizaje de dos personas, una que solicita y otra que ofrece ayuda, para conocer sus sistemas de comunicación, y usar este aprendizaje en forma unidireccional, para resolver un problema clínico o contextual que enfrenta uno de ellos.

Durante el año 2019 el Instituto de Estudios Médico Psicológicos seguirá explorando ideas pioneras o innovadoras en el campo del diagnóstico clínico, de los tratamientos o de la prevención en la Salud Mental.

Dr Ramon Florenzano

Director Médico IEMP

 

Diciembre 2019

 

Nihil Novum Sub Sole

No hay nada nuevo bajo el sol, dice el dicho en latín, y esto se comprueba en la historia de las ideas y de la medicina. En el primer plano, un buen ejemplo es la vida del gran humanista del Renacimiento Leonardo da Vinci, quien no sólo fue un gran artista, sino un teórico que escribió en sus “Cuadernos” sobre múltiples temas, lo que llevó a que fuera llamado el “Genio Universal”.

En el campo de la medicina, un libro del Doctor Alejandro Goic, ex Decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, (Goic A. El Paciente Escindido, Mediterráneo, Santiago de Chile, 2012) nos muestra como hay que distinguir entre ser “un buen médico” de ser “un médico bueno”. Hay que ser primero un profesional que conoce bien su área de especialidad y sub-especialidad, para poder luego relacionarse bien con su paciente y darle una atención humanizada, señala Goic.

Entre los temas que Leonardo Da Vinci desarrolló en detalle estuvo el enfrentar al mismo tiempo pinturas o esculturas de una calidad que ha permanecido hasta nuestros días, con el conocimiento de la anatomía y funcionamiento del cuerpo humano subyacente a la piel. En una biografía muy actualizada de Leonardo (Issacson W. Leonardo Da Vinci: La Biografía. Penguin Random House, Santiago de Chile, 2018).

Entre los temas que revisa Goic desde su dilatada experiencia como médico clínico y educador universitario, se encuentra el rol de los cambios vitales en el gatillamiento de la enfermedad. Nos recuerda el cuestionario de Holmes, que ayudó a explicar hechos tales de que si bien el 80% de la población tiene bacillos de Koch en su sistema respiratorio, un porcentaje muy bajo (2 a 5%) hace la enfermedad tuberculosa en alguna de sus formas. El cuestionario de Holmes, en una escala de 0 a 100, mide la intensidad de los cambios vitales que ha experimentado la persona en los últimos 6 meses, y este autor mostró como quienes juntan mas unidades de cambios laborales o personales en un corto período son los que hacen enfermedades sean infecto-contagiosas o no transmisibles.

Leonardo da Vinci fue un autodidacta, hijo ilegítimo de un notario del pueblo toscano de Vinci, y que por lo tanto no pudo seguir el oficio de su padre. Esto lo llevó a buscar otros caminos en Florencia, donde se formo como pintor y escultor. Sucesivas migraciones, primero dentro de la península itálica y al final a Francia, fueron siguiendo a patronos que financiaron sus actividades: los Sforza, la familia Este, los papas Borgia y el Rey Francisco I de Francia estuvieron entre sus mecenas.

Un tema central en psicopatología ha sido la descripción de síntomas que pueden ser gatillados por diversos procesos mórbidos, o la búsqueda de enfermedades que tienen una esencia común. La fenomenología busca estos hechos que revelan una enfermedad a la base, como por ejemplo la esquizofrenia o la bipolaridad. La epidemiología muestra como la angustia o la depresión son síntomas gatillados por diversos procesos, sea biomédicos o psicosociales.

Este dilema es enfrentado en psicoanálisis, desde Freud, por una aproximación primero fenomenológica, y luego interpretativa. El fundador de la psiquiatría dinámica describió la neurosis de angustia, como un subconjunto de la entonces llamada neurastenia, primero, y luego la ligó a su teoría sobre la sexualidad reprimida.

Un seguidor de Freud, Erik Erikson, desarrolló la psicobiología de la teoría libidinal freudiana, hacia el campo psicosocial, mostrando como el ambiente familiar y social en el cual se desarrolla el niño influirá en su desarrollo adulto. En el caso de Leonardo, podemos aplicar el método psicobiográfico eriksoniano a su preocupación por lo normal y lo anormal: para el la norma estética se refería, como en la Grecia clásica, a la ecuación de verdad, bien y belleza. Las medidas normatizadas de su hombre de Vitruvio, estaban encuadradas dentro de un triangulo y un cuadrado, aludiendo a un problema geométrico que lo intrigó hasta su muerte: la cuadratura del círculo. El paragón de la belleza para el era el hombre joven, y su distorsión venìa con la vejez: muchos de sus “monstruos” eran realmente ancianos, deformados por el paso de los años. Su temor a envejecer lo llevó a representar lo anormal como lo viejo o enfermo.

Para la psiquiatría actual, el tema de si lo anormal es salirse de la norma es tomada por quienes piensan que lo normal debe iluminar el conocimiento psicopatológico, o bien quienes creen que la enfermedad psíquica permite reconocer la normalidad. La epidemiología toma la primera, la fenomenología de los cuadros mentales la segunda de dichas aproximaciones.

La consideración de los aspectos técnicos del diagnóstico psicopatológico y de las terapias basadas en la evidencia, es necesaria para que los profesionales de la salud mental se desempeñen eficientemente. Después de esto, la calidad de la comunicación profesional-paciente es necesaria para la adherencia a tratamientos psicofarmacológicos o psicoterapéuticos, que definen que se consigan los objetivos de los tratamientos indicados.

Dr Ramon Florenzano Urzua

Director Medico IEMP

Cuerpo, Leonardo y el hombre de Vitruvio

El cuerpo y su relación con el espíritu:  El dilema psicosomático ha preocupado a los filósofos desde Grecia hasta nuestros días: la solución hilemórfica aristotélica es re-planteada hoy en términos de neurociencia cognitiva y de genómica molecular.

La solución freudiana:. Los psicoanalistas, desde Sigmund Freud han deliberado acerca de lo que el llamó “el misterioso salto del alma al cuerpo”. El neuropsicoanálisis actual ha vuelto a explorar el rol de la memoria y de las representaciones y su localización cerebral.

La solución heideggeriana: la filosofía como basamento de las preguntas por estar arrojado en el mundo. Carlos Peña en “¿Para que sirve la filosofía?” recuerda como Heidegger re-sitúa el tema en términos fenomenológicos: el ser, arrojado al espacio externo, se desenvuelve a lo largo del tiempo.

La solución wittgenstentiana: la filosofía como lo que se puede decir, la estética y la ética como silencio: lo que no se puede hablar. Paralelamente a Heidegger, Ludwig Wittgenstein conceptúa lingüísticamente la filosofía, y más específicamente la metafísica, como el basamento de lo que se puede decir, a diferencia de la estética y de la ética, donde cada uno puede elaborar sus propias respuestas: en temas de gustos no hay nada escrito, y la norma moral no puede imponerse desde la autoridad. Solo cabe el silencio.

La necesidad de la filosofía es pues siempre vigente: estamos arrojados cotidianamente en un mundo práctico o empírico, y las preguntas filosóficas frecuentemente no tienen respuesta. Las aporías de Hume, corresponden al absurdo de los existencialistas como Camus.

Antes de las soluciones filosóficas o científicas, estuvo el cuerpo  mágico de los mitos griegos, el cuerpo espiritualizado del cristianismo, hasta llegar al cuerpo empírico de la ciencia actual. Un libro importante del siglo pasado fue “La Rama Dorada” de Frazer que es una visión del cuerpo desde la antropología. Este texto influyó en Freud en sus escritos socioculturales: Totem y Tabú, o Moises y el Monoteísmo utilizan ejemplos tomados de Frazer.

Lo anterior lo ejemplifica la vida y la obra de Leonardo da Vinci: Genio universal y símbolo del hombre renacentista, este florentino exploró el cuerpo desde fuera en su período formativo en los talleres de Andrea del Verrochio, y formó parte del gremio de los pintores en Florencia. Posteriormente se dedicó a la ingeniería militar, y al servicio de los Sforza ideó distintas maquinas bélicas que se usaron en las guerras de florentinos, milaneses y venecianos con los franceses. En cierto momento emigró a Roma, donde compitió en pintura con Rafael y Miguel Angel, y fue protegido por el papa León X de Médicis. Allí pintó “La ultima cena” y otras obras religiosas. Sin formación sistemática, aprende anatomía mediante disecciones y desarrolla un método para expresar el movimiento corporal y las emociones de sus retratados a partir de conocimientos anatómicos que el mismo elabora. Su técnica pictórica se basa en el contraste entre luces y sombras, y es un maestro en “sfumato” y en “ciaroscuro”. Al desarrollar su propio taller, primero en Florencia y luego en diversos lugares hasta sus últimos días en Francia, pasa a hacer esquemas lineales de sus ideas para que sus bosquejos fueran desarrollados por sus aprendices.

Leonardo estaba orgulloso de ser “iletrado”: siendo hijo ilegítimo criado en el campo por su madre, una campesina que lo tuvo a los 15 años, no aprendió ni latín ni matemáticas formales, sino que dedujo desde su experiencia directa sus días, que contrastó con la realidad mas que con elaboraciones teóricas. Se ha dicho que hizo su propia fenomenología. Esto lo escribió en sus “Cuadernos” de notas, que han sido estudiados en profundidad solo en los últimos 20 años, como lo relata su biógrafo Walter Isaacson (“Leonardo da Vinci: la Biografía”; Penguin Random House, Santiago de Chile, 2018). En sus período mas productivo, ya adulto, desarrolló disecciones anatómicas de adultos y niños, asi como de embarazos de animales y humanos, para estudiar las relaciones anatómicas, lo que luego utilizaría en su técnica pictórica y como escultor. Iba desde la realidad a la comprensión teórica, mas que desde el conocimiento intelectual a los hechos.

En sus cuadernos Leonardo se planteaba preguntas que luego intentaba contestar con su propia la práctica artística o ingenieril. Sus teorías sobre la visión y otros órganos de los sentidos precedieron por siglos los avances de la anatomía y la exploración mediante autopsias del interior del cuerpo humano. Sus tesis sobre el sentido común precedieron también las deliberaciones de los empiristas escoceses acerca de la confluencia de los diversos órganos sensoriales para dar una imagen integrada de una percepción.

Los cuadernos de Leonardo comienzan en 1487 y llegan hasta su muerte en 1530, y han sido estudiados sistemáticamente. En ellos se repiten el tema de la norma y las deformaciones: el hombre de Vitruvio fue el intento de resolver por un lado un tema matemático y geométrico que lo preocupó (la cuadratura del círculo) y por otra el diseñar el hombre perfectamente proporcionado. Se ha discutido quien fue el modelo para el símbolo posterior de la antropología del Renacimiento. Para algunos fue el propio Leonardo, quien de joven fue extraordinariamente atractivo, para otros era Salai, su paje y acompañante en sus viajes entre ciudades. En todo caso, en sus cuadernos describió prolijamente la relación de la cabeza con el tronco y las extremidades, asì como el largo de estas. En otros grabados exploró la anatomía de la musculatura y partes óseas subyacentes, así como las cavidades craneanas, torácica y abdominal por debajo de la piel del prototipo humano. Los escritos posteriores también han mostrado que esta declaración que terminaba con las visiones teocéntricas y mostraba al “hombre como la medida de todas las cosas”, era una visión antropocéntrica de un ejemplar masculino, y que la figura femenina fue tratada de un modo menos central por Leonardo como prototipo de belleza.

Leonardo inspiró no solo a artistas plásticos y a científicos desde el Renacimiento hasta nuestros días. Su huella en la cultura se refleja en múltiples ejercicios y técnicas que buscan desplegar al máximo nuestras potencialidades (“Gelb MJ. How to Think like Leonardo da Vinci: Seven Steps to Genius Everyday”. Random House, Nueva York, 1998). Entre estos, está su búsqueda de técnicas practicas para ponerse en contacto con la naturaleza y con nuestra anatomía para aprovechar el desarrollo evolutivo: en sus cuadernos se preguntaba tanto acerca de que existía dentro de la cavidad craneana, esperando encontrar allí el sitio de nuestra emociones, como el vuelo de los pájaros, tratando de diseñar sistemas mecánicos que permitirían volar a los hombres, diseñando el primer helicóptero y el primer avión, que no tuvieron existencia real hasta varios siglos mas adelante.

La psiquiatría y el psicoanálisis actuales se han basado en la fenomenología que que explora los síntomas desde la psicopatología (basándose en la epojé de Husserl y su aplicación a la clínica por Karl Jaspers) y el paso interpretativo dado por la psicología profunda de Freud, Jung o Klein. El psicoanálisis clásico se centró en el mundo intra-psíquico, y ha pasado en nuestros días al inter-subjetivismo de los psicoanalistas relacionales. El intento de Leonardo de profundizar en lo que está dentro del cráneo para poder encontrar no solo el asiento de las emociones sino el modo como éstas se traducen a través de la expresión motora, ha sido hoy abordada por el neuro-psicoanálisis, que intenta encontrar las bases bio-químicas y neuro-anatómicas de las teorías formuladas por Freud y sus seguidores. 13. Las miradas psico-biológicas anteriores abren preguntas hacia la sociología y el contexto socio-cultural amplio. Leonardo nació en el campo y emigró joven a una de las ciudades italianas mas desarrolladas en sus días, Florencia. Desde allí pasó a Milán, Pavía y Roma. En esta última, la antigua capital del imperio romano, llegó a ser uno de los principales colaboradores del papa León X. Finalizó sus días con una ultima migración, esta vez a otro país, Francia, donde prestó servicios a Francisco I, en cuyo entorno murió en 1530. El tema de las migraciones por lo tanto no le fue ajeno.

Dr Ramon Florenzano

Manuel Rodriguez, hermandades e inmortalidad

Manuel Rodríguez Erdoíza fue un personaje cuyo rol en la independencia de Chile ha capturado la imaginación popular. Su corta vida, y su trágica muerte en Tiltil, han sido inmortalizada por Pablo Neruda, y las biografías recientes, como la de Soledad Reyes ( ) han profundizado en hechos interesantes sobre su familia y su niñez

Manuel Javier Rodriguez Erdoíza nació en Santiago el 25 de Febrero de 1785, el mismo año que José Miguel Carrera. Su padre, Carlos Rodríguez de Herrera y Zeballos, era de Arequipa, Perú y había hecho carrera en las Aduanas Reales de Lima. En 1780 se trasladó a Santiago al ser nombrado Director de Aduana de la Gobernación de Chile, y aquí casó con María Loreto de Erdoíza y Aguirre, viuda de Lucas Leiva, acaudalado comerciante español. Ella estaba emparentada con la aristocracia criolla de Santiago y aportó con una casona en Huerfanos y Morandé, cuya entrada principal estaba donde hoy está el Banco Central chileno. Tenia un hijo, Joaquin Leiva Erdoíza, que despues fue abogado en la Real Audiencia y diputado en las Cortes de Cádiz. Carlos Rodríguez era de tez oscura (le decían “el lenteja” por su color) y se dedicó a su trabajo, a su familia y a formar una amplia biblioteca, en la cual leyeron Manuel y sus dos hermanos, Carlos y Ambrosio.

Al frente, en Agustinas 46 vivían cuando estaban en Santiago los hermanos Carrera: Juan José, Javiera, José Miguel y Luis. Manuel  era de tez oscura (“el morocho”) le decían, y de talla baja (un metro sesenta). En lo primero se parecía a José de San Martín, a quien apodaban (“el indiano” en España) y en lo segundo a Bernardo O´Higgins, también de baja estatura. Manuel y José Miguel se sentían encerrados en las ocho manzanas del centro de Santiago, y corrían por las laderas del Santa Lucía o iban a los basureros que rodeaban la ciudad, al sur de la Alameda o al norte del Mapocho. La sociedad era rígida y estratificada. La familia de José Miguel era de latifundistas poderosos, parientes de don Mateo de Toro y Zambrano, el Conde de la Conquista, y poseedora de extensas tierras cerca de la capital, en Talagante y El Monte. La de Rodríguez eran recién llegados de la capital virreinal, con un cargo importante en la estructura del poder colonial, tal como el padre de Diego Portales, que era Superintendente de la Casa de Moneda, a dos manzanas del domicilio de Manuel. Venía pues Manuel de una familia de emigrantes recientes, y tanto su padre como su medio hermano eran letrados. Recibió una educación esmerada: fue al Convictorio Carolino, el único establecimiento secundario de entonces, tal como José Miguel Carrera. A diferencia de la familia de éste, que no tenia problemas en pagar el colegio, Carlos Rodríguez tuvo que pedir una de las cuatro becas que este ofrecía anualmente.

En esto, se parece Rodríguez a Diego Portales, que también fue becado, en este caso por el tamaño de su familia: era el 12o de 18 hijos. Portales nació ocho años después que Rodríguez, por lo que pueden haberse cruzado en el Colegio de San Carlos. El mérito de Manuel fueron sus dotes intelectuales: estudioso, aplicado, y con una imaginación viva. Se graduó en 1799 conocedor del latín, teología, leyes y filosofía. Siguió luego en la Universidad de San Felipe, también a pocas cuadras de su casa, donde hoy está el actual Teatro Municipal. El rector de esa institución también comentó las virtudes del joven Rodríguez, especialmente su oratoria fácil. No tuvo problema en obtener el grado de Bachiller en Leyes, pero tuvo dificultades en llegar al Doctorado en Derecho, necesario para el ejercicio libre de la profesión de abogado. La razón abierta fue la falta de recursos de Manuel o su familia para pagar los trescientos pesos que costaba el capelo doctoral, pero la encubierta puede haber sido sus reuniones con muchos de los principales sediciosos de esa época: los “tres Antonios”, Bernardo de Vera y Pintado, o José Manuel Alcalde. La petición que escribió al gobernador García Carrasco fue denegada, y nunca obtuvo su doctorado en Leyes.

Otra relación interesante que subraya Reyes en su biografía, fue con su medio hermano Joaquín Fernández Leiva, quien también estudió Leyes, se doctoró, llegó a ser vicepresidente de la Universidad de San Felipe los mismos años que Manuel luchaba por obtener su grado de Doctor. Este hermanastro se fue a Lima, donde se casó con una rica heredera, y trabajó como oidor de la Real Audiencia virreinal hasta el final de su vida. El contraste con Manuel es claro: este también trabajó por dos años en la Real Audiencia chilena, defendió uno o dos casos legales y dejó luego el ejercicio de las leyes.

La fraternal amistad de Rodríguez con los hermanos Carrera viene desde su mas tierna infancia: como dijimos, vivían frente a frente en la calle Agustinas. José Miguel y Manuel jugaban de niños en las acequias, se arrancaban al otro lado del Mapocho, y conocieron al dedillo el barrio de La Chimba. De adolescentes siguieron haciendo de las suyas,. Atravesaban por el Puente de Calicanto para visitar quintas de recreo y prostíbulos en el Trastevere criollo. Las correrías de José Miguel llevaron a que sorpresivamente en 1799 su padre lo retirara del colegio para enviarlo precipitadamente a Lima primero y España después, lo que sus biógrafos atribuyen a líos de faldas. Manuel por su parte terminó el colegio y pasó a la Universidad de San Felipe, donde hizo sus estudios de leyes demostrando capacidad de estudio, brillantez de expresión oral e “histrionismo” de carácter, según su biógrafo Ricardo Latcham. No tuvo problema en completar los estudios y obtener su Bachillerato en Derecho, pero si los tuvo en pagar el elevado costo del derecho al ejercicio de la profesión de abogado: trescientos pesos, que representaban el ingreso anual de su padre en la Real Audiencia. Intentó que el Gobernador del Reino, Francisco Antonio García Carrasco le diera alguna facilidad para pagar ese arancel, sin éxito. Ya entonces fue visto con desconfianza por el tribunal que debía examinarlo para su doctorado en Derecho: se juntaba con distintos criollos de ideas avanzadas y revolucionarias acerca de la independencia del dominio hispano, por lo que el cuerpo colegiado, constituido por peninsulares, no aceptaba al joven jurisconsulto. Este terminó, al decir de Latcham, cambiando la toga por la espada del guerrillero.

Manuel Rodríguez era físicamente bajo, de 1,60 mt, moreno, se expresaba bien y seducía con su mirada y aspecto varonil. Pasaba largas horas en un lugar en el extremo occidente de la Cañada, llamado “El Colchagüino”. Permanentemente estaba involucrado en aventuras amorosas; además de estos períodos de juerga, se reunía en los cafés del centro de Santiago con amigos interesados en política, a la que entró abiertamente en 1810 cuando fue nombrado Procurador del Cabildo de Santiago. Este encargo lo desempeñó brevemente, ya que no toleraba la tediosa practica de juicios menores defendiendo a vecinos de la capital. Al producirse la detención de Fernando VII en España, se sumó abiertamente a la causa patriota. Se sabe que avisó a los “Tres Antonios” de que serian detenidos y enviados al Perú, lo que les permitió escapar para esconderse en Valparaíso.

No hay información acerca del rol de Rodríguez durante los mandatos de Mateo de Toro y Zambrano o Manuel Martínez de Rozas, pero si se sabe que al volver de España su amigo José Miguel Carrera, se incorporó activamente al bando de ideas mas avanzadas. Fue primero diputado por Talca, y luego ministro de Guerra de la Junta que presidió Carrera.  Se alejó luego de su amigo,  renunció al Ejercito, y fue acusado de complotar en contra del gobierno, detenido y enviado en Juan Fernández. La intercesión de su padre, Carlos Rodríguez frente a Carrera hizo que este detuviera esta orden cuando ya estaba detenido en Valparaíso. Este alejamiento ha sido explicado como su permanente dificultad en aceptar cualquier mandato, incluso de su mejor amigo. Durante el resto de la Patria Vieja Manuel Rodríguez desaparece, mientras que José Miguel debe dejar Santiago cuando dos sucesivas expediciones españolas intentan recuperar el territorio chileno perdido durante el cautiverio de Fernando VII.

Después de la primera derrota de Napoleón, el Virrey español Abascal envía dos expediciones españolas, una comandada por el Brigadier Antonio Pareja, y la segunda por el general de brigada Gabino Gaínza. La primera logra inicialmente detener el avance de José Miguel Carrera desde Santiago. Carrera sitia Chillán, pero no logra tomar la plaza. El mismo Carrera es apresado pero logra escapar, mientras que Pareja enferma de neumonia e inesperadamente muere. Esto permite que los patriotas se reagrupen, que O´Higgins acepte el liderazgo militar de Carrera, y que se llegue a un armisticio en el cual chilenos y españoles llegan a un acuerdo en Lircay, que significa una tregua para ambos bandos. Durante esta campaña el frágil acuerdo entre Carrera y O´Higgins se vuelve a quebrar. Carrera huye a esconderse a Santiago. Allí re-aparece Rodríguez, quien a pesar de las diferencias entre ambos lo ayuda a esconderse en la capital, lo que hace en la casa de los Rodríguez. Desde allí Carrera vuelve a dar un golpe de estado, y a formar una nueva Junta de Gobierno, la cual preside. Manuel Rodríguez es nombrado secretario de Hacienda y Gobierno, su hermano Carlos secretario de Guerra y Ambrosio pasa a ser Teniente Coronel en el ejército. Este gobierno dura pocos días, pues O´Higgins no acepta la nueva junta, y repone al anterior Director, don Francisco de la Lastra. Se enfrentan Carrera y O´Higgins y en la batalla de Tres Acequias, cerca de Maipú, el primero derrota al segundo.

El virrey Abascal, molesto con el Tratado de Lircay, el cual nunca aceptó, enviaba a su yerno, el general Mariano Osorio (casado con su hija Joaquina), al mando de una expedición de 5000 hombres que desembarcó en Talcahuano, se dirigió rápidamente al centro del país, y encontró a O´Higgins acantonado en la plaza de Rancagua, donde fue derrotado, pudiendo escapar gracias al valor de su lugarteniente Ramón Freire, quien dirigió una carga de caballería que permitió que don Bernardo escapara con vida. Las tropas de Carrera estaban cerca, en las alturas de Graneros, observando el combate, y sin intervenir. Hasta hoy día los historiadores debaten las razones para el desastre de Rancagua, con el cual terminó la Patria Vieja chilena, debiendo emigrar todos los jefes a Mendoza, de donde ninguno de los hermanos Carrera retornaría vivo. Según Francisco Encina, O´Higgins y Carrera nunca mas se dirigieron la palabra: “Carrera consideraba a O´Higgins como un necio testarudo y lleno de rencores, O´Higgins veía en Carrera un ambicioso cobarde, carente de moral y de patriotismo”.

Después de la derrota de Rancagua, reaparece en la atemorizada capital del reino Manuel Rodríguez. En Mendoza los emigrados chilenos fueron recibidos por el Gobernador de Cuyo, el general José de San Martín, que rápidamente tomó partido por una de las facciones de chilenos, la de don Bernardo O´Higgins. Esto se puede haber debido a la pertenencia de ambos a la Logia Lautarina, y a su paso por Inglaterra, donde ambos habían sido formados en las tesis independentistas de Francisco de Miranda. Asimismo, la facción de don José Miguel Carrera no aceptó el mando local de San Martín, y siguieron considerando a Carrera como el jefe del gobierno en el exilio. Manuel Rodríguez, a poco de llegar a Mendoza, se presentó ante San Martìn, quien tuvo una buena impresión de el, y aceptó su propuesta de volver a Chile para formar montoneras para mantener viva la causa patriota durante el período que venìa. Cuando llegó O´Higgins a Mendoza, San Martín se impuso de la rivalidad entre ambos, pero permitió que Rodríguez cumpliera su triple misión de espionaje, de confundir a las fuerzas realistas acerca de los planes militares, y de formar montoneras. Amparado en el viejo dicho de “dividir para reinar”, San Martín se alió con O´Higgins, pero no le confió su acuerdo con Rodríguez. Se alejó de Carrera, y trató de enviar a los tres hermanos a Buenos Aires con las tropas leales a ellos, para formar el Ejercito Libertador con soldados argentinos en su mayoría y con los chilenos que obedecían a O´Higgins. Rodríguez atravesó secretamente la cordillera en Octubre de 1815 por el paso del Planchón, para ocultarse en Colchagua. Al llegar a Chile encontró la situación muy cambiada. El General Osorio había sido reemplazado por un enviado de España, don Francisco Casimiro Marco del Pont, que había impuesto un régimen de represalias y atemorizado a los locales. Los criollos que habían apoyado la Patria Vieja por una parte ridiculizaban las costumbres cortesanas del nuevo Gobernador, y resentían los impuestos y medidas que el imponía a través del regimiento de Talaveras de la Reina, comandados por el capitán Vicente San Bruno, antiguo religioso convertido en militar. Estableció Marcó del Pont tribunales de vindicación para revisar las actuaciones de criollos y peninsulares durante la Patria Vieja, y expolió a quienes demostradamente apoyaron la causa patriota. Limitó la salida de la capital emitiendo pasaportes para autorizar la libre movilidad, y estableció la isla Juan Fernández como lugar de deportación para los sospechosos de apoyar a los patriotas. Entre otros, allí fue enviado el anciano Ignacio de la Carrera, padre de los hermanos refugiados en la Argentina.

Rodríguez, entre fines de 1815 y comienzos de 1817 inscribió u nombre quedó inscrito en el imaginario popular. Vestido de poncho y huaso, aparecía en los lugares mas improbables, para cumplir con los encargos que venían de allende los Andes. Dice Vicuña Mackena ( “nadie mas listo, mas gallardo, mas lacho que el espía de San Martìn”. Disfrazado de religioso, de huaso, de sirviente doméstico, aparecía en los cuarteles, abría la puerta de su calesa a Marcó del Pont, para después enviar información útil para los preparativos del Ejercito Libertador. Confiaba mucho mas en el pueblo urbano o campesino que en los de su propia clase, a quienes consideraba autoritarios y poco confiables. Desde Colchagua organizó a grupos de huasos con los cuales atravesó el Maipo, se tomó a Melipilla, repartiendo las arcas reales entre sus compañeros y los locales que lo avivaban. Este hecho trajo la respuesta amenazadora del gobernador, quien trató infructuosamente de encontrar al guerrillero, protegido también por los hacendados de la zona: se escondía en la hacienda San Miguel, en el Monte, feudo de la familia Carrera, en Teno donde lo protegía Francisco Villota en su gran hacienda, en Curicó donde Feliciano Silva en la hacienda Rastrojos, cerca de San Fernando, lo dejaba tener su cuartel general.

La poesía y música posteriores han inmortalizado este don de la ubicuidad del prócer. Sus lealtades y enemistades variaban constantemente. Hizo una alianza con el bandolero José Miguel Neira, convenciéndolo que sus montoneras solo atacaran a los hacendados y tropas realistas, consiguiendo multiplicar la dificultad para los españoles de circular libremente por la zona central del país. Esto llevó a tener que aumentar los efectivos en esa zona, y disminuir el cuidado de los pasos por los que llegaría finalmente el Ejercito Libertador. Neira fue capturado y ejecutado por los monárquicos en marzo de 2017, dos meses antes de la muerte de Rodríguez. Dice Alfredo Sepulveda al respecto: “un guerrillero de clase alta pero sin demasiado dinero: un hombre atractivo que se disfraza, guitarrea, galopa, es amigo de ladrones y de mujeres de campo, un tipo que engaña a sus enemigos con picardìa, ingenio y arrojo”.

Manuel Rodríguez se transformó en un líder apreciado por los humildes, a quienes ayudaba en sus correrías por la zona central chilena, y en una amenaza odiada por los re-conquistadores, especialmente por el gobernador Marcó del Pont, quien puso a su cabeza un precio de una recompensa de mil pesos, mas un indulto por cualquier tema pendiente con lal justicia. El guerrillero se rió abiertamente del edicto, cuando como antes decíamos abrió la puerta de la calesa al llegar este al palacio de gobierno, vestido de huaso. Marcó del Pont le dio una propina de un peso, el cual según Barros Arana ( ) Rodríguez le hizo llegar de vuelta, pidiéndole que lo agregara a la “roñosa recompensa de mil pesos ofrecida por el”. El mito de Manuel Rodríguez se forjó allí, organizando guerrillas en toda la zona agrícola desde Valparaíso al Sur, tratando de confundir a los españoles acerca del lugar de ataque del Ejercito Libertador, para que estos repartieran sus tropas, mayores en número que los efectivos que San Martín había podido reunir en Cuyo.

El guerrillero se multiplica, y combate no solo con la espada sino con la pluma, escribiendo arengas para mantener viva la fe en la llegada de los exiliados de vuelta, re-uniendo familias separadas, y vengando a los muertos en la perdidas batallas de la Patria Vieja, o en las purgas hispanas posteriores a la reconquista. Sus disfraces son múltiples, no solo de huaso sino de monje, utilizando la iglesia de Santo Domingo, cercana a la Plaza Mayor, como lugar para contactarse, con sus confederados en la sedición. Disfrazado de penitente, circula en procesiones, y obtiene información que envìa luego a San Martín acerca de los planes de los “godos”. San Martin depende de su espía, y cuando este no le escribe se angustia, ya que necesita la información desde Chile.

Durante 1817 la audacia de Manuel Rodríguez se ve complicada por la cada vez mas activa persecución de Marcó del Pont, quien fuera de ofrecer recompensas, decreta la muerte inmediata de cualquier persona que sea sorprendida escondiendo o cooperando con el guerrillero. Ambos bandos están reclutando caballos y jinetes para los combates que se avecinan: San Martín le pide mil caballos en los bosques pre-cordilleranos de San Fernando, lo que Rodríguez consigue en un numero menor. Marcó del Pont a su vez requisa los caballos entre el Maipo y el Maule, y decreta la quema de todos los bosques donde estos pueden ocultarse.

La alianza de San Martín con Rodríguez se ve complicada en Mendoza ese mismo año por la actitud de José Miguel Carrera. Este no aceptó la autoridad argentina, y aumentó su distancia con Bernardo O´Higgins. San Martín terminó enviándolo a Buenos Aires con las tropas que le eran leales, pero advirtiendo al mismo tiempo al general Pueyrredón que Carrera no era de confiar. Carrera consciente de esa trampa, reunió dinero vendiendo las joyas de su mujer para irse a los Estados Unidos, donde se entrevistó con ministros del presidente Madison, para volver con una flotilla al Rio de la Plata. Nunca aceptó ser mandado por O´Higgins ni San Martín.

En Enero de 1817 el Ejercito Libertador atravesó la cordillera por los pasos mas difíciles: Uspallata y Los Patos, reuniéndose el ejercito en Curimón. Rodríguez, advertido, organizó la recepción de los invasores. El 12 de Febrero de 1817 se libró el combate de Chacabuco, donde el ejercito que venía de Argentina derrotó a los realistas en forma amplia. Al llegar los libertadores a Santiago, los papeles se invirtieron: Marco del Pont se fugó intentando llegar a Talcahuano, y Rodríguez lo buscó activamente. Finalmente fue el detenido el ex gobernador,  y enviado exiliado a San Luis, en Cuyo, donde fallecería dos años después. San Bruno tuvo una peor suerte, al ser capturado y colgado en la Plaza Mayor de Santiago.

Los nuevos gobernantes criollos practicaron la misma política reivindicativa de los monarquistas: Marcó del Pont había quemado las casas de la hacienda de Bernardo O´Higgins en Los Angeles, obligando a su familia a unírsele en el exilio mendocino. Al entrar a Santiago después de Chacabuco, se le ofreció el gobierno a San Martín, quien lo delegó en Bernardo O´Higgins. Este lo aceptó y ejerció el poder hasta su abdicación en 1821. Allí mantuvo su política de deshacerse de sus enemigos, lo que implicó apoyar la persecución de los Carrera en la Argentina, y tratar de deshacerse de Manuel Rodríguez. San Martín, mas político, envió a José Miguel a hablar con el nuevo gobernante de las Provincias Unidas del Rio de la Plata. Pueyrredón  terminó deteniéndolo y requisando los barcos que había traído de Estados Unidos.

El caso de Manuel Rodríguez era mas difícil, ya que San Martín le estaba agradecido por su desempeño durante la Reconquista, y porque era acogido como héroe por el pueblo en Chile, tanto cuando liberó Curicó de los godos, como al llegar de vuelta a Santiago. A O´Higgins no le gustó que Rodríguez fuera mas popular que el en el pueblo, y lo devolvió a San Fernando. Sobre su actuación en este desempeño los historiadores difieren: Encina, convencido o´higginista, cree que Rodríguez expolió a los realistas vencidos, imponiéndoles pesadas contribuciones, y que no ocultó sus simpatías carrerinas. Alejandro Chelén, por su parte, dice que el Director Supremo estuvo siempre informado y que la orden de financiar las campañas militares con impuestos a pagar por los vencidos fue de O´Higgins.

En Marzo de 1817 Rodríguez convocó un Cabildo Abierto en Santiago, para reemplazar a las autoridades civiles, lo que O´Higgins rechazó. Esto hizo que el Director Supremo se convenciera de que no podía contar con la colaboración de Rodríguez, y lo hizo enviar detenido a Valparaíso, so pretexto de que se iría como agente del gobierno chileno en Nueva York, Rodríguez se escapó del Castillo San José y se ocultó tal como lo había hecho con los españoles. Ademas recurrió a su supuesto amigo San Martín, quien al parecer lo ocultó de O´Higgins. Desde su escondite en una hacienda cercana a Santiago, Rodríguez escribió a O´Higgins, quien le contestó insistiendo en que debe salir de Chile. Le dice “Usted no es capaz de contener el espíritu inquieto de su genio, con el va tal vez a colocar al gobierno en la necesidad de fusilarlo”, esto en la versión de Vicuña Mackenna. Le ofrece tres mil pesos para el viaje y una mantención de mil pesos anuales mientras esté en el exterior.

Paralelamente O´Higgins y San Martín estaban haciendo el mismo ofrecimiento a José Miguel Carrera en Buenos Aires,  Además de las contradicciones entre San Martin y O´Higgins, también Rodríguez actuó de modo poco claro durante 1817, a veces aceptando las destinaciones que le ofrecían (Nueva York, Buenos Aires, o India), otras diciendo que no podía salir de Chile. Para el historiador Gustavo Opazo sus razones eran sentimentales: “por no permitirle sus amores dejar el país”. Otra línea de explicación es que la hermandad lautarina se alineó en contra de Rodríguez, y en Agosto de 1817 este vuelve a ser detenido por el coronel Hilarión de la Quintana, militar argentino que era miembro activo de la Logia. Después se entendió que esta detención era para prevenir su participación en un nuevo golpe de estado orquestado desde Montevideo por José Miguel y desde Buenos Aires por Javiera Carrera.

Mientras O´Higgins estaba en Concepción dirigiendo el ejercito que pretendía terminar con la resistencia monarquista, los Carrera atravesarìan por Curicó para que Manuel Rodrìguez y sus montoneros organizaran un ejercito para re-tomar Santiago. El golpe fue abortado al descubrirse el plan en la Argentina. El encarcelamiento de Rodríguez fue levantado por San Martin, en Noviembre de 1817, al probarse que esto había sido planeado sin conocimiento del lider guerrillero. San Martín no solo lo indultó sino que lo nombró Auditor de Guerra del ejercito que se estaba preparando en Las Tablas, cerca de Valparaíso, para la batalla definitiva que sería la de Maipù. La variabilidad de la conducta de Rodríguez es explicada por Encina como temperamental: “El impulso que lo movía a derribar todos los gobiernos, buenos o malos, simpáticos u odiosos, brotaba de su sangre, libre de todo control cerebral y de todo interés o tendencia ideologica”.

Esta fue la última vez que el general San Martín se la jugaría por Manuel Rodríguez. El verano de 1818 pidió licencia de tres días para ir a Santiago, y no volvió mas al campamento. Fue reemplazado como Auditor de Guerra por Bernardo de Monteagudo, miembro connotado de la Logia Lautarina. Mientras esto sucedía, los españoles acantonados en Talcahuano, recibieron ocho mil hombres de refuerzo desde Lima comandados por el experimentado General Mariano Osorio. O´Higgins se mantuvo en Concepción, al mando del ejercito chileno, mientras San Martín en la zona central preparaba a cinco mil hombres y los armaba con pertrechos llegados desde Argentina, con uniformes nuevos. Sus efectivos  eran militares chilenos, argentinos o europeos, todos con experiencia en combate.

Bernardo O´Higgins decide así que es el momento de pronunciarse abiertamente por la causa americanista, y proclama el 12 de Febrero la independencia de Chile en la plaza de Concepción. Quiebra definitivamente el lazo con la metrópoli, a diferencia del Cabildo Abierto de 1810, que mantuvo nominalmente la sujeción a don Fernando VII. El primer encuentro entre ambos bandos se produce en Talca, en el rio Claro, y los españoles atacan por sorpresa a O´Higgins en Cancha Rayada, donde es herido de gravedad en un brazo.

El desastre de Cancha Rayada es recibido con alarma en Santiago, donde el gobierno era presidido por don Luis de la Cruz, uno de los relegados en Juan Fernandez durante la Reconquista. Muchos patriotas creen que esto es semejante al desastre de Rancagua, los rumores dicen que O´Higgins había muerto en combate, y se preparan para volver a emigrar a Mendoza. Alli reaparece Manuel Rodríguez, que estaba en Santiago de paso a Buenos Aires, donde habría sido nombrado embajador por San Martín. Escribe a don Luis de la Cruz, pidiéndole instrucciones: o sigue a Buenos Aires o presta nuevamente sus servicios a la causa patriota en Chile. El presidente del gobierno no solo le pide quedarse en Chile, sino lo nombra su edecán.

El pueblo en Santiago lo comienza a aclamar como el salvador de Chile, lo que el comandante general de Armas de Santiago, Joaquín Prieto, gran amigo de O´Higgins no acepta. Se produce una asamblea de vecinos el 22 de Marzo de 1818, donde Rodríguez es aclamado y asume como Director Supremo junto a don Luis de la Cruz. En este cargo duró 48 horas, en las cuales alentó a la poblacion, libertó a los carrerinos detenidos, reunió armas y soldados a caballo en el mìtico batallon de Húsares de la Muerte. Los doscientos jinetes armados eran en su mayoría oficiales carrerinos. Los historiadores coinciden en que sus arengas alentaron a la población, pero que sus reclutas procedían de los arrabales y comenzaron un pillaje centrado primero en los vecinos realistas y luego en cualquiera, produciéndose un progresivo desórden, que Rodríguez no pudo controlar.

En una arenga a sus Húsares de la Muerte  pronuncia la frase que lo inmortalizó: “Aun tenemos Patria, ciudadanos” . En el intertanto, O´Higgins, informado en Colchagua de los sucesos en Santiago, cabalgó toda ls noche hacia la capital, donde re-asumió el mando y terminó con el breve gobierno de Rodríguez. Constatò el arrastre de este en el pueblo y vecindario de la capital. Rodríguez, sorprendentemente, le entregó sin chistar el mando, le informó de lo obrado, y se puso a su disposición. O´Higgins disolvió los Húsares de la Muerte, y suspendió algunas de las medidas de Rodríguez, como una incipiente reforma agraria, por la cual el Estado mayor del ejército podía reasignar las tierras de los hacendados a los peones y trabajadores que se distinguieran por su valor en batalla. O´Higgins vio en esto otra prueba de la impulsividad del “loco lindo”, que era querido en una ciudad donde el sentía que nunca había sido aceptado. Esto selló el destino de Rodríguez.

Como  los españoles se acercaban rápidamente a Santiago, primó una vez mas la urgencia bélica. En la victoria final sobre los realistas, que selló la independencia de Chile central de la corona, en Maipú el 5 de Abril de 1818, no participaron ni O´Higgins ni Rodríguez. El primero herido, solo llegó al final del día a abrazar, con su brazo en cabestrillo, al gran triunfador que fue José de San Martín. El segundo estuvo cerca, en Lo Herrera, esperando el resultado del combate, como lo hiciera Juan José Carrera con las tropas carrerinas durante el desastre de Rancagua. Terminado el combate, dice uno de los Húsares de la Muerte, Pedro Martínez de Aldunate, citado por Soledad Herrera, llegaron después de las 5 de la tarde al campo de batalla, sembrado de cadáveres y constataron el triunfo patriota. El regimiento formado apresuradamente por Rodríguez no contaba ni con los mejores soldados ni con los mejores caballos, por lo que no pudo aportar a esta victoria.

Después de Maipú, los acontecimientos se precipitaron: O´Higgins tomó el mando del país, y San Martín siguió a cargo del Ejercito Libertador, preparando  la invasión del Perú. O´Higgins impuso un orden marcial en Chile, y San Martín fue a la Argentina a tratar de que el Director Pueyrredón siguiera apoyando con dinero y pertrechos. En esos meses se concretó la muerte de los principales enemigos del gobernante chileno. Los historiadores difieren acerca del rol que Bernardo O´Higgins tomó en la muerte de los hermanos Carrera y en la de Manuel Rodríguez. Es claro que en el fusilamiento de Juan José y Luis Carrera en Mendoza fue central Bernardo de Monteagudo,  quien influyó, descubierto el complot tramado por Javiera Carrera desde Buenos Aires, por el cual los hermanos iban a atravesar a Chile y reunirse con Rodríguez, quien habría levantado al pueblo santiaguino en contra de O´Higgins y tomado el poder para ofrecérselo a Jose Miguel Carrera. Las cartas fueron descubiertas en Argentina e informadas a Chile.

O´Higgins decidió que no podía seguir con el fantasma del guerrillero heroico y querido por los santiaguinos. Su resentimiento en contra de estos le impidió aceptar la defensa de San Martín, quien creía, tal como los historiadores carrerinos que Rodríguez no supo del iluso plan tramado en Mendoza. Rodríguez fue detenido y enviado a un cuartel del Regimiento Cazadores, el cual a los pocos días fue trasladado a Quillota. Manuel Rodríguez fue trasladado en la retaguardia, a cargo de un español que había combatido en Cancha Rayada y Maipú, el teniente Antonio Navarro. Este junto con el teniente Manuel Antonio Zuloaga salieron con un enfurecido Rodríguez destino a Valparaíso el 23 de Mayo de 1818. Se le dijo que esto era un paso previo a enviarlo a Nueva York como legado chileno. El comandante Rudecindo Alvarado encargó a Zuloaga la responsabilidad del prisionero, advirtiéndole que no podía escapar y que si lo intentaba, debía tomar las medidas del caso para impedirlo. En el tercer día del trayecto a Quillota, en Tiltil, el teniente Navarro, le disparó al guerrillero por la espalda, y los cabos Gómez y Agüero lo remataron. El mismo comandante Alvarado le escribió un informe a O´Higgins describiendo los hechos, y exculpando al teniente Navarro, que habría disparado al intentar el Coronel Rodríguez fugarse. Se encontraron después su casaca verde de Húsar y el reloj, con el cual se quedó el Teniente Navarro. Este fue detenido, y se instruyó un sumario a cargo del mismo Bernardo Monteagudo, que había sucedido a Rodríguez como Auditor de Guerra del Ejercito. En el concluyó que Navarro había obedecido ordenes de su superior, y que al intentar escapar el prisionero, le había disparado. Navarro fue absuelto, trasladado al Ejercito de Tucumán en la Argentina. Allí pidió la baja y se instaló en Mendoza transformándose en próspero comerciante.

¿Qué sucedió a los protagonistas de Tiltil? Bernardo de Monteagudo acompañó a San Martín en la expedición para liberar Perú, fue nombrado Ministro de Guerra y Marina de ese país primero y luego ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores. Apareció un día muerto acuchillado en Lima, al parecer por el esclavo de un comerciante limeño. También se dijo que habían sido los hermanos de Manuel Rodríguez, que vivian exiliados en Lima. Carlos y Ambrosio Rodriguez Erdoíza fueron expulsados de Chile durante el gobierno de O´Higgins, la casa de Agustinas y sus bienes confiscados. Carlos Rodríguez, su padre, fue destituido de su cargo en la Aduana después de Maipú, y se fue a vivir a La Serena donde murió en 1822.

El descontento con el gobierno autoritario de Bernardo O´Higgins creció después de la muerte de Manuel Rodríguez, y en 1822 Ramón Freire, su anterior subordinado, encabezó una rebelión desde Concepción. En 1823 O´Higgins abdica del mando supremo de la nación, y termina exiliado en el Perú, donde muere en 1841. José Miguel Carrera conoce en Montevideo de la muerte de sus hermanos primero, y de la de Manuel Rodríguez después. Desde entonces no cesa de luchar por vengarlos, encabeza montoneras en Argentina, donde es perseguido y detenido por el gobierno de las Provincias Unidas, y termina fusilado en Mendoza, en el mismo lugar donde murieron sus hermanos.

Otra parte de la historia, reconstruida por Soledad Reyes, sigue la pista a Francisca de Paula Segura y Ruiz, dueña de la hacienda Pumanque, nacida en 1782 y muerta a los 92 años en el mismo lugar. En su certificado de defunción se lee “viuda de Manuel Rodríguez”. Su hijo, Juan Esteban Rodríguez Segura, siguió la carrera pública, fue intendente de Talca y diputado por Curicó casi 15 años. Tuvo catorce hijos de dos matrimonios, entre 1844 y 1866. Un descendiente de sexta generación, Juan Esteban Rodríguez trato de hacer un peritaje de los huesos de Manuel Rodríguez, supuestamente en el Cementerio General de Santiago. La petición fue rechazada en el año 2007 por la Contraloría General de la República.

En suma, Manuel Rodríguez Erdoyza, el guerrillero es un personaje de nuestra independencia, menor para algunos, pero recordado en el imaginario popular como un libertador de la estatura de O´Higgins o de su amigo Jose Miguel Carrera. Su arenga cuando los patriotas creían su causa perdida (“Aun tenemos patria, ciudadanos”) resuena hasta nuestros días, y su nombre se perpetuó en las siglas del FPMR (Frente Patriotico Manuel Rodríguez) activo durante los ultimos cuarenta años. El análisis psicopatologico de su corta vida, muestra que estuvo marcado por la impulsividad desde la niñez temprana hasta su trágica muerte para algunos auto-provocada.

El análisis psicodinámico muestra su nacimiento en la familia de un inmigrante peruano reciente, con un puesto en la administración colonial, trasladado a la Aduana de Santiago desde Lima. Tal como Ambrosio O´Higgins, otro funcionario real, Carlos Rodríguez le dio a Manuel una esmerada educacion. Tuvo una cercana relación con sus vecinos de cuadra, los hermanos Carrera Verdugo, especialmente con José Miguel: ambos nacieron en el mismo año (1785) y fueron al  mejor colegio de entonces, que después el mismo José Miguel trasformó en el actual Instituto Nacional. Ambos amigos se rebelaron en contra de los limites espaciales impuestos por la estricta autoridad paterna: la Alameda de las Delicias por el sur, el rio Mapocho por el norte, el cerro Santa Lucía al Oriente. Posteriormente Manuel se rebela en contra de la autoridad colonial primero, los gobernantes de la Patria Vieja después, y el poder criollo simbolizado por Bernardo O´Higgins. Esa ultima rebelión lo lleva a la muere a los 36 años de edad. La amistad temprana con su vecino José Miguel. Posteriormente siguen cercanos; Manuel Rodríguez  acompañó a Carrera en sus golpes de estado y combatieron juntos hasta la derrota de Rancagua. Ambos se exilian juntos en Mendoza.

El rol de la mujer es clave en la vida de Manuel, que se interesa en ellas desde la temprana adolescencia, y que lleva a que quiera volver rápidamente a Chile desde Mendoza, durante la Reconquista española. Su escondite mas permanente fue en Colchagua , en la hacienda Pumanque, donde vivia doña Francisca de Paula Segura. No se quizo acuartelar ni en Mendoza ni de vuelta en Chile, y se fugó de internados, cuarteles y conventos donde se escondió durante el periodo  de vuelta al poder de los realistas. Se fugó de la carcel donde lo envió O´Higgins después de Chacabuco, y murió fugandose de los Cazadores de los Andes que lo llevaban a Valparaíso para enviarlo al exilio.

Tiene asi Manuel Rodríguez un rol central en el imaginario colectivo, donde sus medidas audaces no pudieron implementarse por su insuficiente planeamiento y precipitación en su ejecución. San Martín y O´Higgins, los otros  dos amigos eran por el contrario cautos y deliberados, consiguieron la independencia de Chile primero y de America después. Ambos vivieron mas allá de los sesenta años, a diferencia de Carrera y Rodríguez que murieron en la treintena.

Psicopatologicamente, Rodríguez calza con lo que se describe en las personalidades antisociales impulsivas. No pensaba sus medidas, sino que pasaba directamente a la acción. Era cruel con sus enemigos, riéndose abiertamente del atildado gobernante Marcó del Pont cuando bajaba de su calesa en la Plaza Mayor. Perseguido por este, no vaciló en dar muerte a los Talaveras de la Reina, que sembraban el terror vindicatorio en contra de los patriotas. Presentaba un fuerte oposicionismo, frente a cualquier autoridad, fuera española pero incluso a la de su cercano amigo Carrera cuando éste fue gobernante. Le faltaba auto-control, alienándose definitivamente a O´Higgins cuando entró a caballo a la casa de gobierno para enrostrarle el fusilamiento de Juan José y Luis Carrera en Mendoza.

Psicodinámicamente, su estructura rebelde aparece hoy dia en muchos adolescentes, especialmente en inmigrantes que enfrentan lo que sienten como burocracia estatal para aceptar el aporte que quieren hacer a Chile. En definitiva, las medidas progresistas deben ser implementadas en forma planificada, lo que hicieron la dupla San Martín y O´Higgins que desde su entrenamiento común en Inglaterra en los ideales americanistas de don Francisco de Miranda, y su sumisión a las decisiones de la Logia Lautarina, pudieron luego aplicar medidas que fueron la medula de la identidad de dos naciones hermanas: Chile y Perú. La hermandad de José Miguel Carrera y Manuel Rodríguez terminó con ambos muertos y con una estela de destrucción en su rededor: tanto los hermanos de Jose Miguel como los de Manuel Rodríguez murieron o padecieron de las consecuencias de la beligerancia abierta de ambos próceres. Lo mismo sucedió con sus padres: tanto Ignacio de la Carrera como Carlos Rodríguez Herrera perdieron fortuna y murieron agobiados por las catástrofes familiares respectivas.

En el caso de Rodríguez, el mecanismo de defensa de sublimación fue utilizado muchas veces: so pretexto de ideales elevados, como la independencia de los criollos americanos, consiguió eludir tanto a las tropas realistas durante la Reconquista como a sus jefes militares en la Patria Vieja y Nueva. Su capacidad de acopiar información lo convirtieron en un espía necesario para la preparación del Ejército de los Andes y para que San Martín pudiera, como era su estilo, hacer una cuidadosa planificación de la campaña de la invasión de la zona central de Chile. Además de la rebelión en contra de la autoridad paterna, aparece la competencia entre hermanos: en el caso de Rodríguez es un hermano mayor que se impone sobre los dos menores, poco interesados en la revolución y la política, pero solidarios con el cuando es perseguido y detenido. Carlos y Ambrosio Rodríguez terminan inculpados por los realistas y amenazados con el destierro a Juan Fernández; posteriormente, cuando Manuel es ultimado en Tiltil, asumen como deber fraternal el tratar de aclarar los hechos. La respuesta del gobernante es la detención y el exilio, en Perú uno y Argentina otro. Ambos mueren jóvenes.

La corta vida de Manuel Rodríguez es un caso en el que se rebela como la posición del historiador altera su perspectiva: para muchos, tal como para el público chileno en general, fue un héroe, valiente y arriesgado, que dio la vida por alcanzar la independencia de su patria. Aparece como un ejemplo mas del dicho “Los amados de los dioses mueren jóvenes”. El rol de la hermandad, de la amistad fraternal, y de las hermandades ideológicas es otro aspecto que ilustra esta saga de nuestra independencia.

 

 

POLITEISMOS, FEMINISMO Y MARCHAS.

Los politeísmos son previos a las grandes religiones monoteístas que nos constituyeron culturalmente: previo a Jehovah, Dios y Alah, en el Mediterráneo Oriental las culturas helénicas elaboraron una compleja cosmogonía poblada por dioses, semidioses, héroes y humanos que interactuaban apasionadamente entre ellos. Muchas de estas figuras fueron posteriormente incorporadas por religiones posteriores, y Roma modeló a Júpiter a imagen y semejanza de Zeus, uno de los dioses centrales de la mitología griega. La Roma cristiana que reemplazó a la Roma pagana tomó muchos de sus mitos, que a su vez venían de la Hélade.

En el psicoanálisis freudiano, los mitos griegos son centrales. Lo mas evidente es el complejo de Edipo, tomado literalmente de la historia trágica de Edipo Rey de Tebas, que en forma ciega, o sea inconsciente, mata a su padre para desposar a su madre. La mitología griega re-aparece hoy día en la polémica global acerca del rol de la mujer y de las marchas feministas nacionales de los últimos meses. El modo como las mujeres luchan asertivamente por sus derechos son tomados en sucesivas comunicaciones de diversos psicoanalistas nacionales.

Pablo Santander, un psicoanalista de la Asociación Psicoanalítica Chilena (APCh)  subraya en su lectura de la historia de Edipo el aspecto filicida, la historia del padre que intenta eliminar a los hijos, recordando la matanza de los Santos Inocentes, central en la vida de Jesucristo. El filicidio era una práctica instaurada desde tiempos pre-helénicos, representando un modo de mantener el poder indiviso entre los reyes. Muy posteriormente, los turcos otomanos lo instauraron como una ley: Suleimán el Justo proclamó la obligatoriedad de que el Sultán que ascendía al trono eliminara a sus hermanos.

La cosmogonía y la teogonía están muy ligadas en la mitología griega, como lo señala Katerina Servi (Mitologia Griega: Dioses y Héroes.la Guerra de Troya. La Odisea; Edoktike Athenon SA, Atenas, 1996). En la teogonía de Hesíodo los principios masculino y femenino estaban balanceados, y todos los dioses venían de Caos o de Gea. Zeus, que comenzó como un dios menor en los primeras teogonías, se transforma en central al ser el padre de múltiples dioses y diosas. Su esposa principal fue su hermana Hera, lo que muestra como la consanguinidad está no solo en el mito de Edipo. Zeus era el padre de las nueve Musas, de las tres Gracias, de las tres Moiras, encargadas de la administración de la muerte, y de las 25 Nereidas. Como se ve, no faltaban diosas femeninas en el Olimpo.

Entre los hijos de Zeus, destaca Dioniso, dios del vino y de la alegría, ante quien como señala Santander bailaban las Ménades (o Bacantes), libando y exhibiendo alegremente su sexualidad. La relación actual entre movimientos feministas y el temor a la mujer abierta y desinhibida viene también de Grecia. El temor atávico a la mujer liberada es un pre-juicio muy antiguo: ya en Creta hay grabados de tres Gracias pre-helénicas que rodeaban al rey de Knossos.

Angélica Lavín, también de la APCh,  retoma algunas de las sugerencias de Pablo, y contrasta la visión falocéntrica de las tradiciones helena y romana, que es asumida por el cristianismo, acerca del rol central del principio masculino. Volviendo a Grecia, Angélica señala que, ya en la tradición de la escuela hipocrática (localizada en otra isla del Mar Jonico, en Knos), los principios masculino y femenino son diferentes. En la teogonía de Hesìodo, aparece Gea, como la Diosa de la Tierra, contrapuesta a Nix, la diosa de la Noche. Esta era realmente hija de Caos, y madre de las Moiras antes aludidas. La mitología griega es indudablemente falocéntrica, tal como lo fue Freud temprano; solo psicoanalistas posteriores, sea Karen Horney, sea Melanie Klein, han planteado tesis alternativas a la interpretación edipica canónica. El destino de Antìgona, heredera de la tragedia de Edipo Rey, aparece en Edipo en Colona, donde debe cuidar a su padre ciego y destronado. En clínica vemos a diario como los triunfos edipicos son derrotas pírricas: presagian destinos trágicos en las generaciones venideras.

Julia Lauzón, presidenta de la APCh,  revisa sistemáticamente el feminismo como movimiento reflexivo y auto-consciente, con diversas autoras desde Francia pre-revolucionaria hasta nuestros días. Hace menos referencia que los autores anteriores a los aportes de la antigüedad clásica: el Siglo de Oro griego privilegió el rol de la razón, y de la lógica, que en muchos de los escritos masculinos mencionados parecían ser solo propios de los hombres. El aporte de Freud en este sentido fue el abrir la posibilidad de ser psicoanalistas a un género visto como mas pasional que reflexivo.

En la mitología griega es central el rol de Palas Atenea, la diosa de la sabiduría, mujer que no nace de otra mujer sino directamente de la cabeza de su padre, Zeus, quien la incuba durante nueve meses en su cuerpo. Tanto en la tradición helena como romana hay figuras señeras como la culta y viajera Vivia Sabina, sobrina nieta del emperador Trajano y conyugue de Adriano. En la tradición católica Santa Hildegarda de Bingen es un ejemplo, tal como en la Francia del siglo XVIII las esposas y amantes de reyes tenían salones literarios donde se discutían temas de avanzada. Volviendo a Zeus y al Edipo, hay que recordar que éste dios era un buen padre de familia. Casado con su hermana Hera, la Señora del Olimpo, respetable matrona que protegía a las mujeres casadas, niñas o viudas. Sin embargo, Zeus estaba constantemente escapándose del Olimpo para involucrarse con otras diosas, semidiosas o mujeres humanas, teniendo una gran cantidad de hijos que formaban parte del Panteón griego. A diferencia de la afirmación monoteísta de que los hombres fueron creados a imagen y semejanza de Dios, se ha dicho que los dioses griegos eran absolutamente humanos, y sus conductas estaban determinadas por sus amores y sus odios, por la Libido y el Tánatos freudianos. Hera, celosa y vengativa, estaba constantemente al acecho de las infidelidades de su marido, para exterminar a los hijos de sus correrías, y para tratar de mantener la paz doméstica. Acá está la estructura del triangulo edípico tan claramente enunciada por Freud en sus escritos clínicos.

Estoy de acuerdo con Julia que este tema da para mucho, y los profesionales del Instituto de Estudios Médico Psicológicos están organizando conservatorios acerca del rol de la mitología en las teorías y prácticas clínicas de psicólogos y psiquiatras.

Dr Ramon Florenzano Urzúa

 

GRECIA, ROMA Y LATINO AMERICA

La colonización de Sudamérica fue hecha desde Europa septentrional o mediterránea. La de Norteamérica lo fue desde Europa del norte, y la de Mesoamérica quedó al medio. Es interesante reflexionar acerca de lo mucho que debemos a la zona geográfica del Mediterráneo Oriental, donde surgió la civilización griega primero, y múltiples culturas que han influido poerosamente en nuestra identidad actual.

Grecia dio orígen a Roma, tal vez como Europa creó a los Estados Unidos y Canadá. Esos países fueron primero colonizados desde la Islas Británicas, pero en el siglo XIX crecieron gracias a masivas inmigraciones desde todos los paises de Europa. Tal como el mundo helenìstico dio su base cultural al imperio romano, Europa ha mantenido un dominio cultural sobre el actual imperio americano. El actual presidente de los Estados Unidos nos recuerda a la historia de varios emperadores romanos.

Cuando hablamos de Latinoamérica no pensamos en el Lazio, sino en el latín, su base lingüística, que une a todas las lenguas romances. El dominio imperial es prolongado por los dominios culturales . Grecia se prolongó en Roma y Roma en la Iglesia Catòlica. ( del griego Katoloz), que significa universal ).

Recorriendo el Mediterráneo, uno reflexiona acerca de como la cultura greco-romana se cimentó sobre otras previas, como la cretense-minozoica. Las 221 islas del Mar Egeo partieron de aquella, para luego ser organizadas en la confederación griega, y finamente quedan en su mayoria siendo gobernadas por el imperio romano, posteriormente por el turco otomano, con algunas pasando al reino de las Dos Sicilias, hoy dia Italia. Algunas, las menos son independientes, com la isla de Malta.

Las tres grandes religiones monoteistas aparecen, crecen y combaten entre ellas en el Mediterráneo Oriental. Yahvé, Dios y Alah han tratado de dominar geográficamente y espiritualmente el Mediterraneo. Los dioses únicos ha generado violencia entre sus adeptos, al exigir exclusividad a diferencia de los politeismos de Grecia y Roma. Las Cruzadas son solo el grado mas abierto de esta violencia, que prosigue ahsta hoy día.

¿Que tiene lo anterior que ver con la salud mental? La psiquiatrìa y la psicología clìnicas toman su base filosofica y linguistica de Grecia y Roma. La psicopatología usa nombres griegos u latinos: la manía y la melancolia vienen de la escuela hipocrática de la isla de Knos en el Mar Egeo. La depresión y la angustia aparecen como conceptos de la escuela Galénica en Roma.

El psicoanálisis, la mas antigua de las psicoterapias, parte con un mito griego, el del Edipo, rey de Tebas. Las “escuelas” de Freud, Jung y Lacan son solo las primeras de las mil o mas formas de psicoterapias hoy existentes. Las islas griegas son solo 221,

Homero escribió sus dramas ambientándolos en  las islas Cícladas.  Las teorías del ciclo vital han usado el símil  del curso del  viaje marítimo de Odiseo saliendo y retornando de la pequeña isla de Itaca en el Mar Egeo. Muchos inmigrantes han venido a Chile desde paises mediterráneos europeos: España, primero y luego de la Cuenca mediterráneos, y hoy retornan a estos lugares después de generaciones que han vivido en nuestro país. Es importante conocer nuestra historia no solo personal sino trans-generacional para no repetirla.

La “doble orientación” es un síntoma de la esquizofrenia (otro nombre con términos griegos, inventado en Suiza) a no ser que tenga conciencia de enfermedad. La “doble identidad” de los inmigrantes puede tambien ser un “handicap” o un logro. Un ejemplo de lo anterior: cuando un gran psiquiatra chileno visita a los compatriotas de sus antepasados, está siendo leal a sus origenes, mas que asumiendo un compromiso ideológico. Hoy algunos critican su actitud, que es la de muchos que respetan y valoran la tradicion de sus “antinati”, los que vivieron antes que uno.

En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos hemos prestado atención y estudiado tanto desde un punto de vista clínico como preventivo los complejos temas que surgen con la inmigracion en relación a la salud mental. , y hemos dedicado un boletin anterior al tema. Ese Boletìn puede ser consultado en nuestra página web (www.iemp.com).

Dr Ramon Florenzano

Rodas, Mayo de 2018

GENOMICA, HISTORIA Y GUERRAS.

Los avances en genómica se ligan no solo al mejor diagnóstico y prevención de enfermedades, sino a una visión positiva de la salud. El comprender que las neoplasias son una alteración de la función reparadora normal de las células, hace ver la importancia de los esfuerzos por mantener el funcionamiento corporal lo mas armónico posible. El ejercicio, el reposo y el tiempo libre deben balancearse con el control esforzado y los horarios planificados. La regulación celular no es muy distinta de organísmica, y el hallazgo de que en el genoma hay muchos mas espacios destinados a modificar la expresión génica ante circunstancias externas variables que a entregar información específica sobre la reduplicación del DNA, nos debe hacer meditar.

La especie humana parece ser una especie depredadora, como ya lo afirmó Hobbes en su Leviathan. El excelente documental de Netflix World War II in HD Color muestra con imágenes nunca antes mostradas como las brutalidades no fueron patrimonio de un bando, sino que todos eliminaron a enemigos y a poblaciones civiles en forma despiadada e innecesaria. El siglo XXI está siguiendo los pasos del anterior en guerras locales y en guerrillas alrededor del globo. Los golpes y el terrorismo de estado siguen siendo, como lo fueron en nuestra independencia hace 200 años, el método favorito de llegar y mantenerse en el poder. El conocer la historia nos debiera ayudar a no repetirla.

Las tecnologías apropiadas nos permiten no solo mejorar la eficacia y la eficiencia de nuestros medicamentos, o utilizar en forma altruista las redes sociales, sino también ser mas eficientes en utilizar armas cada vez mas poderosas para disuadir a nuestros enemigos o competidores de atacarnos. El fantasma de una hecatombe nuclear, que por décadas creíamos superado, ha vuelto a aparecer alrededor del globo, y tal como hace setenta años, disminuye solo cuando los gobernantes de turno se convencen de que arriesgan sus propias vidas o su permanencia en el poder.

La tecnología apropiada que concitó el interés de los próceres que nos dieron la independencia hace 200 años fue la militar: el genio de Napoleón desarrolló otro modo de guerrear, cambiando las guerras cortesanas y pautadas medievales, olvidando la caballerosidad y utilizando armas cada vez mas mortíferas. En nuestro país, O´Higgins, Carrera y San Martín aprendieron estrategias y tácticas militares que les permitieron primero llegar al poder político y luego tratar de mantenerlo. Con excepción de San Martín, que renunció misteriosamente a seguir siendo Protector del Perú, O´Higgins y Carrera dejaron sus mandos ante la derrota política el primero y militar el segundo.

Se cumplen en estos días 200 años del nacimiento de Karl Marx en 1818. Los estudios históricos mas recientes muestran como sus primeros años en un mundo que volvía de  las revoluciones francesa y americana, y donde predominaban la restauración del antiguo orden, hicieron que tratara de subvertir el orden de su Renania natal, pensando que debía repetirse allí el levantamiento de la Comuna parisiense. Marx y Freud encontraron su inspiración en Francia. Nuestros próceres también, además de tener el modelo mas cercano de los Estados Unidos. Marx se reconcilió con el capitalismo, y vivió una vida clásicamente burguesa, especialmente en su largo período final exiliado en Londres.

La historia ¿la escriben los movimientos de masas o grandes personalidades individuales? ¿Son los santos, los héroes o los genios modelos sobrehumanos que deben ser imitados por los grupos humanos que los admiran? ¿O son personajes tales como todos, que supieron aprovechar sus talentos naturales asi como las circunstancias en las que les tocó vivir para destacarse entre sus semejantes? En el caso de nuestros héroes, la respuesta es una combinación de lo anterior.

Una mirada psicopatológica o psicodinámica a las preguntas anteriores nos lleva a afirmar que en cualquier individuo destacado podemos encontrar fenómenos que pueden rotularse clínicamente (como la hipocondría de Freud o los períodos de aislamiento en su tienda de campaña de San Martin). Muchos de ellos se pueden ligar con episodios procedentes de la niñez (como la distancia de su madre de Bernardo Riquelme, que se transformó en su compañía permanente después de que retornó a Chile desde Inglaterra en 1804). Los gobernantes que fueron etiquetados como impulsivos o locos (como planteó en relación a los tres hermanos Carrera en Mendoza), son posteriormente vistos como creativos y obtienen seguidores aun dos siglos después de su muerte.

Un reciente éxito de Netflix (Wild Wild Country) muestra el fenómeno del profeta que es seguido irracionalmente por un creciente número de discípulos. El movimiento del Bahuán que nació en India, se trasladó al estado de Oregon y que terminó con la escisión primero, y el encarcelamiento del profeta del sexo libre después, es un ejemplo mas de fenómenos de masas, que hemos visto a lo largo de la historia de la humanidad. Santos, héroes o genios han reunido seguidores, que aceptan sus enseñanzas literalmente, y que están dispuestos a morir por ellos. Freud nuevamente analizó el fenómeno del nacional socialismo en sus escritos sobre psicología de las masas.

Los días que estamos viviendo son de cambio rápido: gobernantes que parecían padecer de problemas psiquiátricos graves, repentinamente toman rumbos que auguran salidas a conflictos bélicos que se arrastraban por setenta años. Tal como nuestros próceres, en conjunto, pudieron llevarnos a ser autónomos como nación-estado, en salud mental las intervenciones psicosociales y neuro-psiquiátricas nos permiten ayuda a tratar y a prevenir diversos trastornos emocionales.

Ramon Florenzano Urzúa

 

LA GUERRA COMO TECNOLOGIA ADECUADA.

Los hombres históricamente tratan de evitar las guerras, pero la historia termina llena de episodios de agresividad y violencia. Para algunos es la naturaleza humana: seríamos una especie depredadora. Desde el Homo Homini Lupus de Hobbes, somos los unicos animales que se destruyen entre sí, premeditadamente. Fernando Lolas en “Notas del diario vivir” (Editorial Biblioteca Americana, Santiago de Chile, 2005), señala que hay violencia no agresiva y agresividad no violenta. Lo que define a la agresividad es la intención de dañar. Los carnívoros “deben matar para vivir”, dice Lolas “pero es la violencia propia del orden natural”. Agrega que la naturaleza es violenta pero no agresiva.

La guerra puede ser violenta pero controlada. Tanto las armas de fuego como las nucleares agregan el daño a distancia, y con ello re-aparece en nuestro días el temor a la destrucción total. Para cumplir con designios nacionales o étnicos, la hecatombe nuclear aparece como una destrucción fria en este caso de millones de vidas, rápida o tardía. Además, es una tecnología que constituye un negocio suculento para multinacionales o países enteros.

Seguimos celebrando los albores de nuestra independencia en estos días: la batalla de Maipú fue el 5 de Abril de 1817, hace doscientos un años. Ella consolidó la victoria sobre la corona hispana. Fue otro ejemplo del “nuevo arte de la guerra” napoleónico, que cambio las batallas medievales, diseñada y practicada por una clase alta de guerreros que segúían normas caballerescas para objetivos de expansión nacional y provecho personal, con reglas del juego bélico respetadas por todos.

Napoleón Bonaparte además de ser un táctico y estratega genial, diseñó el método de apoderarse del poder mediante el golpe de estado: el motín del 18 de Brumario fue imitado por los tres Libertadores de Chile, que vivieron todos en Europa buena parte de las guerras napoleónicas. O´Higgins lo hizo en Inglaterra y Carrera y San Martín en España. Al volver a sus países, Carrera y O´Higgins derrocaron la primera Junta de Gobierno, reemplazandola por la segunda, y San Martín acompañó a Alvear en el reemplazo del Primer Triunvirato por el segundo. Su ejemplo ha sido seguido por incontables militares sudamericanos que han llegado al poder político a través de golpes de estado.

La independencia latinoamericana fue un movimiento de elites, desde una primera generación de criollos que resentìan ser gobernados localmente por europeos enviados por el Rey, pero que colaboraron con la corona y compraron sus titulos de Castilla. Entre los longevos líderes de la primera onda independentista, estuvieron no solo nuestro Conde de la Conquista, sino el Conde de Ruiz de Castilla en Ecuador, y el Marqués de Torre Tagle en Perú. La generación de los hijos de estos patriarcas se rebeló en contra de ellos: en Chile tanto José Miguel Carrera como Bernardo O´Higgins se pronunciaron por la independencia absoluta, actuando sus conflictos pasados con don Ignacio de la Carrera uno, y don Ambrosio O´Higgins el otro.

La primera generación de lideres independentistas nació antes de 1750, y se mantuvo en el poder primero colaborando con los españoles y luego dirigiendo las primeras juntas leales a Fernando VII. Don Mateo de Toro y Zambrano murió a los 84 años, Ruiz de Castilla a los 78. La segunda generación de libertadores nació mucho entre 1785 y 1795, y en general murió mucho mas jóvenes: a los 58 Jose Antonio Nariño, a los 46 Bernardo de Torre Tagle, a los 36 José Miguel Carrera.

Otro común denominador de los libertadores de Sudamérica fue su cercanìa a Europa. Muchos fueron inmigrantes o hijos de inmigrantes. Es el caso de Bernardo O´Higgins o José de San Martín en Chile, de Bolívar en Venezuela, así como mucho de los oficiales europeos que, terminadas las guerras napoleónicas, ofrecieron sus espadas a nuestros países. En Chile hay que nombrar en primer lugar a Lord Cochrane, así como también a oficiales como Braeyer, Tupper, Viel, Beaucheff y Rondizzoni. Algunos de estos oficiales terminaron su vida en el exilio fuera de Chile, de vuelta en Europa don José de San Martín, o en el Perú como don Bernardo O´Higgins.

Quien a hierro mata, a hierro muere”. La muerte en batalla o en prisión fue el destino de muchos próceres, como sucedió con don Francisco de Miranda a los 78 años o don José Antonio Nariño a los 58. Los hermanos Carrera fueron fusilados los tres en Mendoza: a los 27 don Luis, y a los 36 tanto don Juan José como don José Miguel.

Hasta ahora hemos hablado solo de los hombres. El destino de las compañeras de los próceres tampoco fue grato. Quizá la única chilena que ha sido llamada “Madre de la Patria”, doña Javiera Carrera acompañó a sus tres hermanos al exilio, sufrió su muerte y volvió solo en 1824 para repatriar los restos de José Miguel. Luego vivió hasta los 81 años para morir en 1860 como matriarca en su hacienda de San Miguel de El Monte.

Detrás de los avances tecnológicos avanzan no solo la medicina sino las posibildades de matar  a nuestros semejantes. La búsqueda de la paz es entonces una medida de salud pública, para seguir disminuyendo mortalidad evitable. Asimismo, el temor y la depresión son consecuencias de las amenazas bélicas las primeras y de los innumerables duelos producidos por las confrontaciones militares. Es por ello que son una preocupación de salud mental.

Ramon Florenzano Urzúa

LECTURAS ESTIVALES Y EL TIEMPO QUE SE FUE…

En las vacaciones se ve como corren los años… Al volver una y otra vez al mismo lugar en el mes de Febrero, la naturaleza física se mantiene inmutable, pero los humanos nos sentimos cada vez mayores, y vemos como ya no son los hijos sino los nietos de nuestros amigos quienes juegan en la playa.,, “No conozco a nadie!” nos decia un amigo que va poco al borde marino.

Un mundo aue se fue,,,” es un libro de recuerdos de Eduardo Balmaceda Valdés (Andrés Bello, Santiago, 1967), entretenido cronista de la primera mitad del siglo XX, que repasa los años desde la trágica muerte de su tio el presidente Balmaceda, hasta los años del Frente Popular y los cambios familiares, sociales y politicos desde 1891 hasta el segundo gobierno del General Ibáñez. En el aparece la historia de un balneario de la quinta region, en un período en que eran solo unas pocas familias, todos emparentados entre ellos, las que venìan a descansar en una playa que hoy se hace pequeña para la cantidad de veraneantes que llegan.

Retrocediendo no cien sino doscientos años, las memorias de Jose Maria de la Cruz, quien fuera cadete y luego oficial de don Bernardo O´Higgins (Gral. José María de la Cruz. Recuerdos de Don Bernardo O´Higgins. Semblanzas de la Emancipación. Editorial Andrés Bello, Santiago de Chile, 1960), relata hechos  que iluminan la figura humana del prócer, desde el origen ilegítimo, que lo marcó para toda la vida, a pesar de que su trayectoria military y política lo hicieron clave en el desarrollo posterior del país. Solo doscientos años después de su nacimiento se ha alcanzado la igualdad de oportunidades en el momento de nacer, igualdad inexistente en aquellos años.

Tensiones geograficas: Santiago y Concepcion. Entre las diferencias que enfrentaron los creadores de nuestra nacionalidad, Armando Cartes Montory (Concepción contra Chile: Consensos y Tensiones Regionales en la Patria Vieja. Centro de Estudios Bicentenario, Santiago de Chile, 2016) ha recuperado de fuentes inéditas las tensiones entre las provincias del país, mostrando como la clase alta criolla santiaguina trató de mantener el statu quo colonial, una vez expulsados los españoles, mientras que los naturales de Concepción fueron desde el comienzo mas audaces en sus expectativas independentistas. Otra tension geográfica fue entre ambos lados de los Andes, con un Mendocino, don Juan Martínez de Rozas llevando un papel clave en las vicisitudes de la Patria Vieja. Tanto el como don José de San Martín fueron acusados de querer anexar Chile a las Provincias Unidas del Rio de la Plata.

Tensiones temporales: reemplazo generacional. Tal como en el veraneo vemos a nietos y aun bisnietos jugando donde lo hicieran nuestros hermanos o hijos, el reemplazo generacional ha sido vivido por algunos de nuestros cronistas. La historia de Eduardo Balmaceda refleja como las redes fraternales o filiales influyeron en el curso de los acontecimientos: la competencia entre hermanos, desde Caìn y Abel, marca una relación ambivalente, en la cual los hermanos se apoyan y atacan a la vez. La vida de los tres hermanos Carrera es un ejemplo, así como la competencia de José Manuel Balmaceda con sus hermanos menores. Una de las razones dadas para su suicidio fue el darse cuenta de que al perder en la Guerra civil por el desencadenada, vendría el saqueo y exilio de hermanos que no habìan estado de acuerdo con su ideario liberal, ni con su elección de un sucesor sin consultar al parlamento.

Tensiones ideologicas: izquierdas y derechas. Tanto el desenlace de la Patria Vieja como el de la Guerra Civil de 1891 puede ser también ligado a puntos de vista conservadores o progresistas. Bernardo O´Higgins fue prudente y conservador según la crónica del General De la Cruz, comparado con la impetuosidad independentista de los hermanos Carrera. Balmaceda perteneció a una generacion de avanzada, como su primo Benjamin Vicuña Mackenna. Su gobierno fue progresista no solo en grandes obras públicas para incluir a las mayorías fuera del poder agrícola y financiero de grandes familias como la suya. Cien años después las ideas de avanzada otra vez vuelan mas rapido que la capacidad de gestión, y re-aparece la tension ideológica, tanto en nuestro país como en resto del planeta. El cambio intelectual es rápido, el cambio material toma generaciones.

Tensiones religiosas: La religiosidad popular y simple del Chile colonial se vio alterada sucesivamente por los desafíos de la revoluciòn francesa, por la vision de las reformas protestantes que inspiraron la revolucion americana, y por la “muerte de Dios” proclamada por Nietzche y sus sucesores iluministas tanto freudianos como marxistas. El catolicismo romano tradicional mantuvo en el culto a los santos una suerte de politeísmo, pero las visiones monoteistas activas de Martin Lutero, asi como del islam, hicieron que se creara el terreno propicio para las guerras religiosas que destruyeron la cristiandad medieval y promovieron indirectamente las migraciones europeas desde el Viejo al Nuevo continente. Esas tensiones reaparecen hoy dia, cuando los sueños de progreso indefinido del siglo XIX han desaparecido definitivamente.

Después de la vision freudiana canónica, con un fundador del psicoanálisis que fue ateo profeso y confeso, el rol de la religiosidad y espiritualidad ha sido reivindicada por seguidores de Sigmund Freud. En el caso de los estudios psicobiograficos desarrollados por Erik Erikson uno de los textos centrales e el que centra en Lutero jòven (Erik Erikson: Young Man Luther: A Study in Psychoanalysis and History. WW Norton and Company, Nueva York, 1978). Esa biografía ha sido complementada el año 2016, al celebrarse los 500 años del nacimiento de Martin Lutero, por Lyndal Ropel (Martín Lutero: Renegado y Profeta. Taurus, Barcelona, 2016). En este ultimo texto, se muestra no solo la juventud heroica del reformador, sino como muchos de sus escritos postreros estuvieron marcados por la rigidez de los Papas para no aceptar algunas de sus tesis, que han sido incorporados lentamente a la enseñanza de la Iglesia con posterioridad. Un ejemplo actual: las consecuencais del celibato eclesiastico.

El tiempo se detiene en el descanso vacacional. Las anteriores reflexiones son como todas las lecturas estivales, algo desordenadas. El tiempo perdido de Marcel Proust es reemplazado por el tiempo recobrado al volver a los lugares de niñez. Finalmente, el descanso vacacional es necesario para prepararse para un año que sera lleno de acontecimientos tanto para Chile como para el mundo.

Ramon Florenzano